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Para conocer a Dalí y su forma de ver las cosas a su alrededor es necesario conocer el surrealismo, aunque Dalí existe por sí solo, de alguna forma él es surrealismo puro ya que no solo adopta su disfraz de surrealista en los lienzos si no que los lleva a su forma de vivir. El fue el surrealismo, él y su obra son uno mismo, un mismo universo onírico.
Si queremos encontrar algunas de las causas del pensamiento de Salvador Dalí nos tendremos que remontar hasta la Primera Guerra Mundial, una guerra en la que las escenas contempladas eran de carácter onírico. en la cual se provocaron una serie de cambios que desencadenaron una forma de ver la realidad desde otra plano. Provocando lo que fueron las Vanguardias y el movimiento surrealista. Después de esa Guerra hubo “un antes y un después” en el mundo del arte, que radicó en una nueva concepción de los problemas del mundo, donde los sistemas políticos hegemónicos eran incapaces de ofrecer seguridad y bienestar. A partir de entonces, Salvador Dalí renegó de la “misión” de plasmar la realidad.
Lo que le interesó fue trasladar a sus lienzos sus inquietudes, su visión del mundo, sus sueños. En definitiva, Salvador Dalí dejó de ser un fiel transmisor de lo que veía para convertirse en un creador. Aunque surgieron movimientos de índole diversa, todos tenían un denominador común: la convicción de que el arte debía encontrar nuevos rumbos, liberarse de normas y formalismos pasados y de ser el resultado de las vivencias e inquietudes de cada artista.
Con estas nuevas inquietudes nació el surrealismo, con la publicación en 1924 del Manifiesto del surrealismo, obra del escritor francés André Bretón y que fue definido por el propio André Bretón como un escrito que surgió desde el… “automatismo psíquico puro, por el cual se propone expresar verbalmente, por escrito, o bien de otra manera, el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón, fuera de cualquier preocupación estética o moral”.
Los surrealistas criticaban la pérdida de la libertad en los creadores, consecuencia de la de la rutina, del peso de la educación clásica de la pintura, que volvían incapaz al individuo como creador. Desde esa postura no era necesario, para ellos, una coacción física; puesto que la propia autocensura se encargaba, se encarga de limitar la capacidad de creación del artista al no ser capaz de romper sus ataduras y dejar que la imaginación vague sin lazos ni trabas de clase alguna. De atreverse a indagar en su mente y dejar salir mediante el lienzo sus ideas y concepciones de su tiempo y de el mundo cambiante.
El surrealista creador se concibió como un loco de la sociedad, de la que sólo podría librarse mediante la exaltación de lo irracional, del sueño, en Dalí un nivel de la locura que controlaba, como el mismo decía: el payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta el papel de seria para disfrazar su locura. ¨ La diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco”
es decir, mediante la oposición de “otro mundo” al establecido y dominado por las clases dirigentes (clase burguesa¡). Es esta la razón por la que algunos surrealistas se adhieren al socialismo, pues pensaban que era el instrumento capaz de destruir el orden social y crear una nueva sociedad.
En la vida y en la obra de Dalí se encuentran muchos de los problemas centrales del siglo XX, como la puesta en evidencia de los condicionamientos sociales a partir de las tendencias filosóficas, irracionales e individuales (Marx, lacan, Nietzsche, Freud: quien en 1922 comenzaron a publicarse en español las Obras Completas de Sigmund Freud ) que para Dalí se convirtieron a muy temprana edad en personajes cargados de inspiración, pero sin duda un nuevo concepto del tiempo, del espacio y de la materia (de Einstein, el atomo e Hiroshima) una forma de nueva y cambiante de apreciar configuración de la realidad distinta de la meramente aparencial que nos muestran los sentidos (desde la superrealidad o el sueño hasta el ADN) etc.
Con todos estos acontecimientos el propósito de Dalí fue encontrar una serie de imágenes en que pudieran reconocerse los complejos pensamientos que habitaban en las zonas oscuras de su mente. Esta vía de acceso a la superrealidad (el mundo del inconsciente). Según Dalí, el pintaba a partir de una referencia externa y tangible, tanto si se trataba de una mancha, una fotografía o un objeto. A partir de ella se podrían proyectar los contenidos del subconsciente y controlarlos de forma crítica y consciente.
Desde entonces Dalí pintará sus obsesiones y en 1929 bautizará este sistema como el método paranoico-crítico, que consiste en “materializar las imágenes de la irracionalidad concreta, especifica”, es decir descubrir de los rincones mas oscuros de la psique (alma, espíritu); debía dejar que su mano se moviera libremente por la tela y dejar que emergieran sin oponer resistencia las pulsiones de lo prefundo de su inconciente más otros originados por los sueños. El resultado de este análisis es un conjunto de imágenes delirantes, a veces desagradables, enigmáticas o escatológicas. De estas imágenes y paisajes solo él parecía tener accesos. El objetivo de Dalí con este método es, mostrar la irracionalidad para despojarse de sus obsesiones
Este método no funciona si no se posee un motor blando de origen divino, un núcleo viviente, una Gala –y sólo hay una.
En su infancia Dalí crece con muchos traumas como ser considerado por sus padres como el sustituto de su hermano y sus constantes comparaciones a tal grado que Dalí llevo el mismo nombre de su hermano fallecido y tenerle que llevar flores a su tumba que el consideraba como propia. Esto se vera reflejado en su obra pictórica con animales en descomposición y las hormigas. Otro trauma que relaciono con este hecho es la sexualidad como el la concebía el, su hermano había muerto a causa de una enfermedad sexual que el padre le había transmitido y que este se había contagiado al mantener relaciones sexuales con prostitutas. A raíz de este hecho, Dalí siente un horrible pánico al sexo, sobretodo a lo que se refiere al femenino y por lo tanto también sufre impotencia por lo que se entregará frenéticamente a la masturbación como sustituto, de hay que abunden las formas flácidas sostenidas por muletas.
trauma para Dalí solo constituirá en un medio a través del cuál creará una teoría para explicar un nuevo método de ver la realidad. La paranoia dentro de psiquiátrica se caracteriza por una especie de delirio que impulsa a quien es objeto de ella, a dar a cuanto le rodea una interpretación falsa pero coherente. Freud afirmó que “los paranoicos son capaces de construir con sorprendente ingeniosidad y sutileza los mayores absurdos.
Tal es el caso una de sus mas grandes obras pictóricas. La persistencia de la memoria, conocido también como Los relojes blandos es un famoso cuadro del pintor español Salvador Dalí pintado en 1931.sus medidas son 24 x 33 cm. Se conserva en el MoMA (Museo de Arte Moderno) de Nueva York. Antes de ser adquirida por el MOMA, la pintura fue expuesta en la Galería Pierre Colle de París, del 3 al 15 de junio de 1931, y, en enero de 1932, en la galería Julien Levy de Nueva York, en una retrospectiva dedicada a los surrealistas
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El fondo de la bahía rocosa de port lligat. Retenidas por una extensa llanura, aparecen yuxtapuestos elementos diferentes que provocan el asombro del espectador tanto por su heterogeneidad como por su singular aspecto.
El retrato de salvador Dalí, que aparece en primer plano, se asimila a un caracol arrastrándose por el suelo cuyo cuerpo se pierde en la oscura arena, tres de los relojes de oro y plata representados en primer plano, son blandos , se recuestan sobre el cuerpo que los sostiene o cuelga de la rama de un árbol sin hojas. En todos adoptando su forma y la circuntacia atraídos por la gravedad.
El único reloj que parece conservar su consistencia normal esta pintado en color rojizo y es devorado por las hormigas reunidas sobre el. . Estas hormigas y la mosca que puede verse en la esfera que parece estar llena de agua, son los únicos seres vivos en este cuadro lleno de melancolía sombría.
El cuadro de Dalí no se cuestiona solo la materialidad de lo representado, su color y su congruencia; también los signos del tiempo – el verdadero tema del cuadro – experimentan un cambio profundo, difícilmente comprensivo desde el punto de vista racional. El tiempo fugitivo que así mismo tiene su expresión simbólica en el cuerpo del caracol en disolución, autorretrato del pintor, no se refleja en el avance de las manecillas, sino en la fusión de los relojes cada reloj marca una hora diferente, y es que en el mundo onírico de Dalí el tiempo lineal que avanza continuamente no tiene ninguna importancia. Nuestro pasado esta grabado en nuestros recuerdos: los relojes, sin embargo, se derriten e incluso el reloj solidó esta cubierto de hormigas, que para Dalí constituyen un símbolo de putrefacción y podredumbre, es decir, la muerte. Todo lo creado por el hombre esta representado en el cuadro de Dalí como pasajero.
Este cuadro hace referencia a lo onírico, al lo irracional o lo que escapa de nuestra realidad abandonando e inclusive rechazando todo ley física. Anteponiendo el mundo metafísico
Dalí se consideraba un hombre universal y a lo largo de su vida esta íntimamente relacionado con los avances de la ciencia, preocupado por informarse sobre los escritos acerca de la teoría de la relatividad de Albert Einstein.
Dalí se refiere a los relojes blandos como un símbolo de las cuatro dimensiones del continuo espacio-tiempo de la teoría de la relatividad, esta teoría había demostrado que cada cuerpo tiene un tiempo propio que depende de su movimiento y su estado energético, y no del tiempo mesurable mediante los relojes
Dalí a muy temprana edad tenia una gran inquietud acerca de lo que sucedía en el mundo prueba de ello es que ha la edad de doce años tenia conocimiento de lo el fauvismo representaba como corriente, en especial a Matisse así como otras corrientes pictóricas gracias a que su tío le enviaba revista y libros de su librería que tenia en Barcelona
En 1919, con quince años fundo la revista de estudiantes para lo que redacto artículos sobre la obra de los grandes maestros como el, Greco, Goya, Miguel Ángel y Velásquez.
Dalí leyó a Kant, Voltaire y empezó a interesarse por la psicología,
En la academia real de bellas artes de Madrid donde contaba con una biblioteca muy bien dotada, ofrecía a los estudiantes la posibilidad de informarse sobre las nuevas tendencias internacionales en el ámbito de las bellas artes, además unas de las personalidades mas famosas de la época, como el científico Albert Einstein, el escritor H.G Wells, o el compositor Igor Stawinsky daban conferencias o exponían su obra en aquel centro.
En el salto del dadaísmo al surrealismo, de la reivindicación de lo absurdo y caprichoso, en negativo contra los valores establecidos; a la reivindicación de el mundo de los sueños. De lo inconciente y lo reprimido, de lo irracional, como un mundo propio: de la principal fuente de inspiración y el apoyo teórico lo dará el psicoanálisis de freíd.
Que es o que representaba el psicoanálisis para poder influir tanto en Dalí y en otros surrealistas.
Concebido inicialmente por Sigmund Freud (1856 – 1939), un medico psiquiatra vienes, y sus discípulos como una terapia para la curación de las enfermedades mentales menores, (la neurosis y en particular la histeria), salto pronto del ámbito clínico para convertirse en uno de los fundamentos de la psicología y la sociología criticas alcanzando sus planteamientos gran influencia en el mundo cultural y artístico, e incluso algo después en las concepciones políticas, antropológicas y filosóficas del siglo XX.
Por que Freud tras la compleja construcción teórica del psicoanálisis, que fue descubriendo una serie de postulados reveladores de un nuevo modo de entender lo que es el ser humano, de una forma revolucionaria de entendernos a nosotros mismos, esta forma se acabaría convirtiendo para Dalí, como para otros muchos, una verdadera religión, en una herramienta básica para su comprensión del ser humano.
Freíd había partido, ni mas ni menos, de que los sueños y otros fenómenos no racionales de nuestra mente, (errores, olvidos) no eran menores caprichos, sino que tenían una lógica, cuya investigaron le llevaría a conocer la gran influencia de lo inconciente, lo instintivo y lo reprimido en definitiva, sobre nuestra vida inconciente.
Este retorno de lo reprimido, de lo instintivo, de lo inconciente, de lo menos racional del hombre, al primer plano de de nuestra atención el lo que recogerán los surrealistas, entre otros.
Aunque se fijan los avances del psicoanálisis, filosóficamente estas reivindicaciones siguen la estela de Nietzsche, el filosofo alemán, cuya lectura en la adolescencia de Dalí, lo impresiono, siguen su critica a la cultura occidental, su defensa de lo dionisiaco (lo irracional, lo mas vital y descontrolado), frente a lo apolíneo (lo racionalizado y ordenado) que había llegado a monopolizar los valores de nuestra cultura desequilibrándola.
El psicoanálisis va o poner el soporte científico, o paracientifico al menos, para esa reivindicación, en su indagación en las partes más oscuras de nosotros mismos, en nuestra propia infancia, en recuerdos distorsionados del inconsciente.
Junto con Freud, Nietzsche, Eintein, Marx, y en ocasiones Darwin- algunos llamados pensadores de la sospecha, por que todos ellos habrían introducido serias sospechas, serian sin duda, sobre la concepción moderna del predomino de la razón humana, centro del mundo, y planteamientos científicos, Marx muestra la dependencia de la razón, pretendidamente pura y superior, de las condiciones materiales y el devenir económico, así como de los intereses sociales de quienes controlan las fuerzas productivas, Darwin habría mostrado nuestra continuidad con el mundo animal,
Nietzsche había hecho recaer la atención sobre las fuerzas irracionales como fuerzas vitalizadotas del ser humano, Eintein había plantado el tiempo como un fenómeno relativo capaz de variar por el espacio, con relación al cosmos y Freud había desvelado que tras las buenas intenciones aparentes se esconden deseos inconfesables e inconscientemente a menudo totalmente primitivos, egoístas, de envidia, celos e incluso criminales o de suicidio.
Por eso Dalí como otros surrealistas, consideraban un deber moral desmontar toda la hipocresía de la cultura burguesa, dejando a la luz, la realidad de nuestros sueños, miedos y deseos reprimidos.
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